Una avispa ha dormido,
Entre los rojos pétalos de un
clavel,
Me pregunto qué sueños habrá
tenido,
En este frío, y perfumado motel.
Trato de recordar lo que he
soñado,
Mientras la luz del sol lo va
tocando,
Inmóvil, cuánto habrá volado,
Si no despierta, puede ser de
otro animal bocado.
Me pregunto, quién es más feliz,
si hombre o el insecto;
Mientras el sol ya lo calienta
todo,
Nada pienso, en el universo es
perfecto,
Tiene el sueño sonrío, de un
beodo.
Ya el sol calienta y el insecto
no se mueve,
Me acerco a verlo, sigue
encogido,
Siento un temor que mi alma
mueve,
No volverá a volar más, no está
dormido.
Ω

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