jueves, 28 de noviembre de 2019

Una libélula ha nacido








Un pequeño insecto flotaba con gracia delante mío,
Me observaba, como yo a él en este ardiente estío,
Parece una libélula recién nacida me decía,
Que empezaba a conocer el mundo parecía.

Sus alas traslúcidas se movían para sostenerla en el aire,
Mientras en sus enormes ojos negros había gracia, donaire,
Se me ocurrió pensar cual su destino sería.

La pregunta me llevó lejos en el pensamiento,
Tantas criaturas existen, pero sólo para un momento,
Venimos de la nada para una existencia sin sentido,
Por muchos minutos estuve en mi pensamiento perdido.


martes, 19 de noviembre de 2019

“¡Te esperé le dije! parecía que sonreía “


Escondida, solitaria, en capullo he sorprendido,
A una rubia flor de cacto en mi jardín poco visitado,
Lento me he acercado, sin hacer ningún sonido,
Cuántas como ella habrán nacido aquí me dije disgustado.

Tendré un recuerdo de ti, murmuré, en un cuadro te pondré,
Esta noche nacerá decía, mientras le tomaba una foto,
Así eterna cuando no estés yo te veré; en el jardín murmuré,
Mientras mirando el botón, mi alma volaba en el tiempo remoto.

Luego de cena ligera me fui pronto a dormir,
Mañana será otro día para otras cosas hacer,
Recordé que sólo un breve día dura su existir,
Me levantaré temprano, me dije, la quiero ver.

¡Allí estaba como flor, completa, brillante!
¡Te esperé le dije! Parecía que sonreía,
No había ruidos, un extraño silencio había en ese instante,
Que sólo ella estuviera, como una dama, en el jardín parecía.

No importaba el tiempo, la seguía contemplando,
No sólo era perfecta en sus formas, también en su único aroma,
No entendía entonces por qué algo de tristeza se iba formando,
Que hizo eco en el canto distante de una paloma.

Los humanos no sólo contemplamos flores también trabajamos,
Antes de salir de casa la volví mirar,
No estaba en los planes, pero por el trabajo de improviso viajamos,
No pude verla y la llegué a olvidar.

Han pasado varios días y recordé a la flor,
Sólo quise ir a curiosear más no estaba seguro,
Ya no había en ella, inmóvil, encogida, ningún resplandor,
Es sólo una flor me dije, más no repitas eso en el futuro.

martes, 12 de noviembre de 2019

“El perfume de una flor callada”



En medio de la obscuridad buscaba,
En una última noche de primavera,
El perfume de una flor callada
De aquella que nadie sabe que existiera.

Son tan breves las vidas de esos bellos seres,
Anónimas nacen, viven y mueren en un jardín,
Has decidido entre tantas que una escogieres,
Sentirla llena de vida antes del inevitable fin.

No la miras más sientes su intenso perfume,
La luz de la luna menguante es suficiente,
Te acercas a ella antes de que el espíritu se esfume,
Su alma aspiro y guardo en mis pulmones finalmente.

Me quedo allí pensando en que mañana viva no estará,
Me digo que en todos los seres que han vivido es lo mismo,
Cómo es en su existencia una flor qué sentirá,
Me retiro del jardín con un extraño nerviosismo.

miércoles, 9 de octubre de 2019

“Inmóvil, cuánto habrá volado”







Una avispa ha dormido,
Entre los rojos pétalos de un clavel,
Me pregunto qué sueños habrá tenido,
En este frío, y perfumado motel.

Trato de recordar lo que he soñado,
Mientras la luz del sol lo va tocando,
Inmóvil, cuánto habrá volado,
Si no despierta, puede ser de otro animal bocado.

Me pregunto, quién es más feliz, si hombre o el insecto;
Mientras el sol ya lo calienta todo,
Nada pienso, en el universo es perfecto,
Tiene el sueño sonrío, de un beodo.

Ya el sol calienta y el insecto no se mueve,
Me acerco a verlo, sigue encogido,
Siento un temor que mi alma mueve,
No volverá a volar más, no está dormido.




lunes, 7 de octubre de 2019

“Un pedazo de noche que en el día brilla”



Cómo serena  el alma por unos instantes,
El ver volar a los insectos,
Por momentos al verlos tan elegantes,
No pueden ser minutos  más perfectos.

Allá flotando en el tibio aire,
Pequeña, negra, delicada avispilla,
Vuela de allá para acá con gran donaire,
Un pedazo de noche  que en el día brilla.

Con potente zumbido de pronto ha llegado,
Un dorado, enorme abejorro,
Con cuidado, lento me hago a un lado,
Así un doloroso  pinchazo me ahorro.

Lo veo muy feliz y sin apuro,
Besuquear acá un clavel allá una rosa,
Dónde estará su hogar para mi murmuro,
Ahora en hoja de floripondio reposa.

Tener un jardín y cuando es primavera,
No sólo las flores calman el alma agotada,
Ser como ellos libres quien pudiera,
Toda la vida a beber néctar dedicada.


martes, 1 de octubre de 2019

“Nada guarda la gente sin que pronto lo cuente”





He encontrado en las viejas calles casualmente,
Un amigo de aquel pueblo en que naciste,
Nada guarda la gente sin que pronto lo cuente,
No sabía que a aquel pueblo tú volviste.

Que vives sola y que de casa casi no sales,
Que algunas noches te ven en la banca en que charlábamos,
Sin importar que las noches sean fría, invernales,
Cuando abrazados y muy callados, entre sombras estábamos.

Entre copas de pisco el amigo cuenta todo,
Me reprocha que lo nuestro no hubiera continuado,
Nunca supo que para ella sólo fui un corto periodo,
Yo con ella eternamente hubiera caminado.

Que está sola termina contando aquel amigo,
Yo en otro camino mi tiempo ya largo he pasado,
Alejarse, luego de una abrazo, con la mirada lo sigo,
Sólo mi corazón sabe, que en una banca, por dentro he llorado.


miércoles, 25 de septiembre de 2019

“Quién evita de la flor la marchitez”







A una campesina, cuando era niño, mi madre visitaba;
qué alta, qué morena, qué dulce en el trato era,
cuando labraba la dura tierra, ella cantaba,
volver por un momento a ese tiempo, yo quisiera.

Me enseñaba lo dulce que era el tallo del maíz,
cómo escondidos en los matorrales, los cherches anidaban,
cómo el castaño perro, estaba siempre feliz;
qué serenos mis días, en el campo pasaban.

Más quién el incansable tiempo detiene,
quién evita de la flor la marchitez,
quién evita que el corazón, penas almacene,
quién evita las largas arrugas, en la tez.

Debemos como las abejas guardar la dulce miel,
para los últimos días que a todos llegan,
recordar lo bello del pasado aquel,
y así, esos recuerdos los espíritus sosiegan.